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Marcelo se secó

El estornudo salió desde las entrañas. Sintió que subía prácticamente desde los talones, arrastrando lo que encontraba en su interior. An inner tsunami . Unas milésimas de segundo antes de lanzarlo, recordó que la gripe A había encendido los miedos mas atávicos de la gente. Pero era tarde, ya le estaba rasguñando la garganta. Y apenas pudo abrir la boca como tiburón ahogado con un huesito. - ¿Que miran? Azorados todos, alrededor de Marcelo habían formado un vacío, una burbuja, un campo de protección. Algunos hasta se habían agachado y esperaban agazapados otro bombazo. - ¡No es nada! ¡No tengo nada! Estaban frizados. Si bien se podían percibir algunos pestañeos, la respiración era casi indetectable. Nadie se animaba a dar un paso adelante. O atrás. A los costados no podían por que estaban amasijados unos contra otros. - ¡En serio! ¡No jodan! Es algo normal que me suele pasar, no... - temblaban los labios de Marcelo - no es de todos los días pero hay períodos en el año en que... - Calla...

Claro, las cosas han cambiado

Era obvio. Horacio podría suponer alguna derivación adicional del análisis temprano de Laura en el momento en que ella lo viera. Podría, quizás, presuponer que ella lo confundiría con Carlos, algunos los habían confundido más de una vez. Otrora y ahora. Pero, lo obvio era que pasaría eso. La fibra íntima de ella cedería ante el aroma del recuerdo. La entrepierna tiene su propia memoria. Su inserto pen drive sensorial.  Veinte años. Veintiún años casi. Un ejército de pequeños había nacido y hasta se habían invitado a copular (al menos entre algunos) en esa pequeña pero terrible y no menos advertida era intermedia sin verse. También era obvio que Laura, tanto como Horacio, recordaban aquel cumpleaños de Flor. Mas que cielo con las manos, aquella noche estuvo vaporizado entre las nubes, mientras Dios (si, El Maravilloso Sr. Todolopuedo) le preparaba un martini, y el que traía las aceitunas en moto era el mismísimo Satanás.  Aquella noche, y mordiendo las tres de la mañana, Flor le había p...

Corresponden (CIA)

En el preciso instante, en que decido ser poeta, como razón, sustento y final,  decides corresponderme. Eso es lo que yo llamo, tratarme mal.

Ayer

Ayer, mientras te buscaba, te apareciste. Y no sabías dónde encontrarte.

Y que estés

Como pudiese Sin espacio la nube Sin pétalos el sol Sin poros el beso Sin lengua el amor Como pudiese Enjugarme en ciencia Bordear tu talón Beber de tu columna Dormir tu calor Como pudiese Volver sin retorno Partir sin saber Estar sin estarte Estarte Y que estés

vOrtices

Mar de nada. Vértices. Vórtices. Puntas y filos, flujos y remolinos. Tu accesibilidad, tu friendly style . Mi cero a la izquierda. Mi nube de humo. Nuestra distancia que pesa. Como elefantes recién comidos. Nuestro peso que distancia. Esta mierda de tener que hacerlo. Esta mierda de faltar un día. Este cielo de tenerte dentro. Este abrazo de no estar partida. Este partido que no está jugado. Este descuento que me da salida.  

Que la...

...mugre no te tape. ...tapa no te cubra. ...cabra no te coma. ...cama no te sobre. ...sobra no te siga. ...saga no te mate. ...mata no te puje.  ...puja no esté muerta. ...muerte no te enmugre. ...mugre no te tape.