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Salvate

Salvarse
no tiene valor
ni es un destino
preferible a la condena /
como - hoy - no lo es
el paraíso por sobre el infierno
ni tus palabras ante tus silencios /

Salvarse - a veces - es un somnífero
que la condena va a reventar 
con patadas
de vigilia
alternándose el mando
entre ojos abiertos
y sueños tormenta /
acordando treguas
y - por momentos - confundiéndose
de manera tan blanda
jugosa
indigna
entre ellos
que los sueños 
diluirán la vigilia
y las tormentas
anidarán 
en el pecho 
supurando
en los huecos
inertes del recuerdo
una nueva substancia
llamada indulgencia /
tan cómoda y portátil
como un rosario
una biblia
la mala memoria 
o el miedo 
a amar //

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