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No te traiciones

Amigo, clavá el freno antes de seguir con tu cruzada.  Es, si no correcto, saludable.
Está bien que escuches. 
Que retrocedas y bajes la guardia.
Que guardes la energía para cuando los reservorios de razón ya no tengan a quien abrevar.
Todos, absolutamente todos, somos ensayos de seres humanos, tipos inseguros, incorrectos, llenos de buenas y algunas penosas intenciones que, dependiendo del lado de la ventana en que estemos, sentimos en contra o a favor, frías o calientes, ásperas o suaves.
No por esto elijo llenar la carreta de amigos (fast-food style), subirlos al auto en noches tormentosas o prestarle el saco mas nuevo que tengo a los que restan. Pero siempre que dudes de alguien, dale a esa duda un manto de piedad. Y desde esa piedad, reconocete incorrecto. Eso te iguala.
Está bien que elijas reflexionar. 
Vas a dormir en paz, y como si fuera poco, no vas traicionarte. 

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