Tan
Distintos
Que nos tocamos por los extremos
Tan
Juntos
Que nos tocamos por los centros
Tan
Lejanos
Que nos acercamos con el viento
Tan
Complejos
Que nos adivinamos en los silencios
Tan
Similares
Que nos encontramos en el trazo de nuestras inexactitudes
Tan
Sanguíneos
Que nadamos cara a cara en el rojo corazón
Tan
Callejeros
Que nos saluda la misma mañana
Tan
Cercanos
Que el mismo sol nos cambia la piel
Y cada tanto
Sólo cada tanto
Nos damos la mano
Y el abrazo nos parte el alma
Y ese es
El momento
en que nos llamamos
Hermanos
Dedicaod a los míos.