Cuando el norte
No te arriba
Cuando el sur
No te ajusta
Cuando la frontera
De todo contacto
Se desvanece
Entre las pastillas de la memoria
No sobra el café de mañana
No alcanza el licor de medianoche
No parte tu último vuelo
No digieres aún el último bocado
Cuando el venir te muestra escapando
Cuando tu compañía
Espera a los gritos
Conviene izar velas
Pronto, muy pronto
El mar no será calmo
Y lo que quede de tu lengua
Será comida
De algunos austeros
Recuerdos gastados
En las rodillas