Tengo azules los gallos
Que te ladran en el alba
Son de madera y metal
Son de verdad y de trampa
Pinto verde el portón
Que me separa de tu anhelo
Es un célibe impostor
Sin noticias de tu celo
Guardo arena en los oídos
De nuestras construcciones futuras
Son serenas y de fuego
Son ruidosas y son mudas
Cierro la venta de sueños
Apenas antes de la cena
Cuesta dejarte al frío calor
Que te alegra y te apena
Cuido los restos de tus gritos
Como si fueran alhajas
Los hay pequeños y gigantes
Tejo para cada uno, una caja
Acorazono los silencios que amenazas
Los conozco vivos y muertos
Son tan blandos y relucientes
Que a menudo los llevo puestos
Te devuelvo de cada par de palabras
Las del medio y las impares
Siempre pretendí las primeras
Para jugar malabares
Deseo la complejidad de tus pensares
La rudeza de tus acciones
A esas grises tramas biliares
Y la simpleza de tus ficciones
Quemo los botes cristalinos
De las huidas espontáneas
Es que no quedan molinos
Que muelan ausencias de damas
Espero a quien asfixie las intrigas
Reviviendo la vía muerta
Enderece el camino de migas
Y golpee de esta piel la puerta