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Una Verdadera Ventana

Una ventana
puede mostrar
elefantes e incendios
o rumores
galaxias y árboles
o maletines.

Esa ventana
dibujante se anima
a descarozar los frutos
de estación
que se abren en el pecho
del que amas.

Aunque una ventana
/una verdadera
de alcurnia y estirpe/
nunca claudica
en mostrar
un único
interior.

(El interior se quema
con el marco de la ventana
los frutos, el elefante
y el cuerpo encendido
del que se nombra
tu amante)

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Irse

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Salvate

Salvarse no tiene valor ni es un destino preferible a la condena / como - hoy - no lo es el paraíso por sobre el infierno ni tus palabras ante tus silencios / Salvarse - a veces - es un somnífero que la condena va a reventar  con patadas de vigilia alternándose el mando entre ojos abiertos y sueños tormenta / acordando treguas y - por momentos - confundiéndose de manera tan blanda jugosa indigna entre ellos que los sueños  diluirán la vigilia y las tormentas anidarán  en el pecho  supurando en los huecos inertes del recuerdo una nueva substancia llamada indulgencia / tan cómoda y portátil como un rosario una biblia la mala memoria  o el miedo  a amar //

Las tetas y la siesta

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