¿Así que piensas que tienes respuesta
/a los escondites que florecen durante la caída libre?
¿Tienes la suficiencia para pretender
/siquiera sospechar, las respuestas sanguíneas a cada latido
/Irregular, arrítmico, decolorado, astringente?
¿Crees entender la complejidad de las pulsiones nocturnas?
¿Pretendes poner en palabras lo que el silencio puede apenas balbucear?
Pues en honor a las caminatas de tardes húmedas y sin índice,
A los bocados de ignorancia futura,
A las manos en guantes de sorpresa,
A los nocturnos de sogas para abrazar,
Te pido, con las manos en las cicatrices,
Que mandes a llamar a los sicarios,
De esos que pagas con besos ocasionales de viernes,
Y le presentes el carné al día de llantos sepulcrales,
Le grites para que armen la camilla,
Bajen los respiradores,
Y me acuesten,
Por que las capas ya no visten héroes,
Los escondites protegen menos que poco,
Han disimulado las huidas con carteles de vino viejo,
Y las promesas de mundo nuevo son cigarrillos baratos,
Que traen fantasmas
vestidos de Dios.