Conocí una historia
sobre un aviador y una torre
un vuelo rasante por el jardín
diecinueve años luz diecinueve
algunas aceitunas al borde del olvido
el teléfono en las manos
el cuero en los bolsillos.
Conocí, en esa historia
seis caminos abiertos de piernas
aviones frenéticos por volar
un par de mini-afroditas
con el bolso lleno de olvidos
los pies blancos como los pechos
la boca licor como la boca.
Abandoné, con ese cuento
una lámpara para encontrar apuros
una camisa con mangas de volar
las migas de las noches de hambre
dos entradas para ver el futuro
algunos trucos documentados
y el temblor de las piernas.
Haber abandonado
el temblor de las piernas
no tiene perdón.
sobre un aviador y una torre
un vuelo rasante por el jardín
diecinueve años luz diecinueve
algunas aceitunas al borde del olvido
el teléfono en las manos
el cuero en los bolsillos.
Conocí, en esa historia
seis caminos abiertos de piernas
aviones frenéticos por volar
un par de mini-afroditas
con el bolso lleno de olvidos
los pies blancos como los pechos
la boca licor como la boca.
Abandoné, con ese cuento
una lámpara para encontrar apuros
una camisa con mangas de volar
las migas de las noches de hambre
dos entradas para ver el futuro
algunos trucos documentados
y el temblor de las piernas.
Haber abandonado
el temblor de las piernas
no tiene perdón.