Justo
me van
tus hombros
a cantar
"no importa"
a saltar desalineados
entre clavículas
y cuellos
cuando el pavor
que me produce
de tus hombros
un "no importa"
me estrangula
la aorta
me estructura
el degüello
un "no importa"
tan mezquino
tan limón, aperitivo
tan risueño, agusanado
no me alcanza
para un destino
de catástrofe amorosa
mejor intento
otra cosa:
- un desengaño más de traje
- una envidia de elefante
- un convoy con alienígenas
- un desaire de linaje
y mando a bodega
este suicidio
de patas cortas, sin fundamentos
que nunca es bueno
morir de noche
sin desamor, sin olvido
ni un señor
remordimiento.