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Vinomancia (2 de 3) - Proceso de Probación

Para degustar vino, no hay condiciones ni castas ni temperaturas basales. De hecho, ni siquiera es necesario ser humano. 
Pero, y siempre los hay, se requiere un proceso. Esta es la segunda parte del proceso de Vinomancia: La probación.

9 - El vino se dispensará en copas distintas. Cada asistente debe proveer su copa personal, y asistir con una anotadora, un cuadernillo de apuntes, o una papeleta engrampada, siempre con hojas pares. En todos los casos, la pluma o equivalente será entregada por los organizadores. 

10 - En estos casos, el color de la bebida no tiene relevancia. El sabor y el perfume son el cuerpo del difunto a gustar.

11 - El organizador, que no deberá bajo ninguna circunstancia beber, servirá cantidades equivalentes a cada asistente, y dará la orden de beber encendiendo la vela central de la mesa.

12 - Los probadores olerán, beberán, embucharán, escupirán (hasta el momento sólo se conoce un caso en Alicante) e irán, de manera concurrente con la acción de beber, tomando notas de lo que el vino le permite imaginar y de las vistas parciales de las apariciones.

13 - Si alguno lo desease, además de los seres fantásticos que se le posen en el hombro, se podrá tomar notas del vino. Si esto ocurre, no se puede describir la física del vino sino es con metáforas, analogías, capicúas y palíndromos. 

14 - Se repite desde el paso 9 hasta completar las botellas de vino provistas.

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