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La tapa

La tapa
de la "Muy Interesante"
rezaba claramente
- lo vi con mis propios ojos -
la sentencia
que daba por tierra
con mi ánimo
colonizador,
de cuentos
de medianoche,
de jirafas
y tigres a rayas.


Decía, sin temor a olvidarlo
"Gran descubrimiento científico"
amenazaba,
entre cordeles rojos
y tipografía desalmada,
entre copetes medianos
y sanserifes sin sorpresa,
"Gran descubrimiento científico"
y busqué, busqué, busqué
orillé, cada letra, cada punto,
las desavenencias caprichosas
de tinta imprecisa,
rebelde e irregular,
repetí cada párrafo
como Cura de barrio,
remarqué las elipsis
y sus elementos faltantes,
pero nada, nada, nada.


"Gran descubrimiento científico"
recuerdo, releo y reflejo
pero no hay caso,
ni pista,
ni mago que me asista.


Guardo el papel en la heladera
y vuelvo sobre él tras minutos:
los calientes comentarios
aparecen duros,
pero nada, nada, nada.
Ni el limón frotado,
en las páginas
ni el melón,
asustando las viñetas.


"Gran descubrimiento científico"
y ni una palabra
sobre
el misterio
del amor y la muerte,
ni qué esperar
acerca de
cómo hacer que el pan,
tanto como el corazón,
se mantenga blando
cuando el aire
le limpia
las canas.

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