fuerte
seco
el golpe
y la nariz
la membrana
delgada
del corazón
y sus razones
duermen
la siesta de los temores
a lo que pudo
ser peor
la distancia
entre el sexo
y las manos
y las preguntas
a medianoche
donde
el perfume
a todo ocurre
y de nada eres dueño
puebla la cocina
el mp3 y el perro
escudriñando
la calle
como dibujando
un fantasma
a quien reclamarle
algunos
huesos
faltantes
quizás una perra
marrón claro
de orejas cálidasseco
el golpe
y la nariz
la membrana
delgada
del corazón
y sus razones
duermen
la siesta de los temores
a lo que pudo
ser peor
la distancia
entre el sexo
y las manos
y las preguntas
a medianoche
donde
el perfume
a todo ocurre
y de nada eres dueño
puebla la cocina
el mp3 y el perro
escudriñando
la calle
como dibujando
un fantasma
a quien reclamarle
algunos
huesos
faltantes
quizás una perra
marrón claro
y silencio
austero
una propiedad
en desuso
sin vecinas
ni porteros
ni notas apuradas
en diarios personales
con bordes plásticos
y candados violables
nubes en los techos
y ríos de ausencia
en los marcos
tardes
donde
a la gordura
de las fotos
les sobra espacio
en los flacos
bolsillos
de nuestra
independencia