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Pero mueren igual

Pero mueren igual

Las banquinas
Se lavan
En el aceite de las palabras
Escupidas por ventanillas
Arrojadas
Sin retorno
Sin importancia ni dueño
Y ahi permanecen, impertérritas
Inmutables
Sin cambio posible
Sin electricidad en el vientre
Sin sudor en las manos

En las banqinas
Mueren ruedas
Silenciosamente
Llenas de historia
De caminos y epopeyas
De virtudes militares
Jactanciosas
Pero mueren
Igual

Las banquinas
nunca se mezclan
Con el camino
En él van los héroes
Los metálicos caminantes
Los inmortales
De arena y carbón
Sin pensar en ellas
Sin siquiera pasarle una mano
Por la espalda

En la banquina
Duermen los ojos
Del que espera
Y las ganas del maltrecho
Ella sabe
Que si hay camino
Alli estará
Y que los imperturbables
Cohetes del orgullo
Un día, ya no pasarán más
Apenas se notarán
Sus ausencias
Pero en los ojos
Perdidos
De la niña en la ventana
Ella será
La protagonista

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