Caminas
en línea recta,
caminas
y despiertas.
Y te mueves
entre peces
entre gordos
como nueces
entre osos
que te aprietan
y te gritan
y te agrietan.
Aún te mueves
con las piernas
como lanzas
como piensas
con pestañas
en el sexo
que se cierra
como uñas
afiladas
como espadas
que se piensan
que caminan
línea recta,
que caminan
y despiertan,
con las nubes
vaporosas
en los labios
en la lengua,
en la punta
en los cuentos
tan gentiles
tan abiertos,
que se caen
de tu abrazo
de tu brisa
de la bruma,
que despides
cuando partes
cuando pides
un camino
y caminas
línea recta
aunque flotes
me despiertas
me ahogas
me encierras
me dialogas
me perfumas
a dolor.