Es en la base del cuello
En la punta de los dedos
Es en la periferia del pecho
Y en las afueras del cuero
En los barrios bajos
A donde pocos vuelven
Es en donde nadie más entra
Por miedo a los miedos
Por temor a los mientras
Donde nadie duerme
Donde todos juegan
Donde la muerte
Es un caldo salado
Sin lentes, sin crema
Es en las grietas de ayer
En los besos secos sin amor
En donde duelen las sienes
Y se estiran las pieles
Para imprimirse los versos
De aceitunas o de mieles
De soldados infranqueables
Que custodian infieles
Agolpados en la entrada
De las mañanas imprevistas
En que mueres
En los silencios
De tu canto
Brilla lo que siembras
Lo que gotea
Lo que hiere
Lo que cuidas
Cuando el mundo
Te mira
Y hierve
En la punta de los dedos
Es en la periferia del pecho
Y en las afueras del cuero
En los barrios bajos
A donde pocos vuelven
Es en donde nadie más entra
Por miedo a los miedos
Por temor a los mientras
Donde nadie duerme
Donde todos juegan
Donde la muerte
Es un caldo salado
Sin lentes, sin crema
Es en las grietas de ayer
En los besos secos sin amor
En donde duelen las sienes
Y se estiran las pieles
Para imprimirse los versos
De aceitunas o de mieles
De soldados infranqueables
Que custodian infieles
Agolpados en la entrada
De las mañanas imprevistas
En que mueres
En los silencios
De tu canto
Brilla lo que siembras
Lo que gotea
Lo que hiere
Lo que cuidas
Cuando el mundo
Te mira
Y hierve