Mi gato y las hadas
Mi gato tenía cuatro patas, como el gato del vecino.
Pero no tomaba leche, ni caldo, ni vino; sólo agua perfumada.
Así su aliento tenía, el perfume de las hadas.
Bicipanza
La bici del negro Raúl tenía panza. Como el dueño.
El Raúl siempre decía: "cuando como, me da sueño". Y la bici se acostaba, panza arriba, a mirar el cielo.
También tenía sueño.
Y se ponía a andar por las nubes, como su dueño.
El Astronauta
Hay un traje de astronauta que anda solo, flotando.
"Es que no encuentro mi cohete", se vivía quejando.
Un día lo vieron en la plaza, por los juegos, saltando.
Donde la calesita tenía su cohete, girando, girando.
Mi gato tenía cuatro patas, como el gato del vecino.
Pero no tomaba leche, ni caldo, ni vino; sólo agua perfumada.
Así su aliento tenía, el perfume de las hadas.
Bicipanza
La bici del negro Raúl tenía panza. Como el dueño.
El Raúl siempre decía: "cuando como, me da sueño". Y la bici se acostaba, panza arriba, a mirar el cielo.
También tenía sueño.
Y se ponía a andar por las nubes, como su dueño.
El Astronauta
Hay un traje de astronauta que anda solo, flotando.
"Es que no encuentro mi cohete", se vivía quejando.
Un día lo vieron en la plaza, por los juegos, saltando.
Donde la calesita tenía su cohete, girando, girando.
Dos focos
En mi casa hay dos focos.
Uno alumbra, el otro canta.
"Yo trabajo, pero éste es medio chanta", decía el que alumbra.
Y el otro cantaba, despacito: "para cantar mejorcito, yo prefiero la penumbra".