Ir al contenido principal

Un amor definido

Me caen pesadas las definiciones del amor.Hay una fuerte necesidad de definir qué es el "verdadero amor". Quién y cómo lo define, es de acuerdo a cómo lo ha experimentado y sus circunstancias. No hay absolutos.
Hay definiciones tan llenas de resignación que inspiran a la claudicación absoluta del deseo de evolución personal y del ser amado.


"El amor no se reduce a lo físico", rezan algunas reflexiones. ¿Qué es la reducción a lo físico? ¿Es acaso concentrase en lo físico reducir el amor a algo intrascendente? ¿Puede uno sólo concentrarse en lo físico sin otro espacio de convivencia que lo trascienda? ¿Qué es lo que incomoda del amor físico?


Desmembrar la materia del espíritu, como espacios inconexos, es el lema preferido de quienes ven el amor como una foto momentánea. "Amar es aceptar como nos vemos en esa foto". Mierdas. Prefiero el amor que batalla contra la crudeza de la foto, el amor irreverente y el que se rebela. Prefiero el amor como un soldado anti-resignación.
"Con el tiempo, el amor cambia", rezan los filosos. Todo cambia con el tiempo, maestro. El universo es así, por naturaleza y física. Verdades de perogrullo.
"Amarte es quererte como sos". Depende a quien ames. También dejas de amar porque los otros son como son. Y eso no deja al amor oportuno fuera de la definición de amor.
"Voy a amarte toda la vida". Ni lo sueñes como un trato con sangre. Voy a amarte en tanto amarte sea un festejo, valga la pena amarte, me haga más feliz que triste amarte y, fundamentalmente, tenga ciertos indicios de que me amas recíprocamente. Caso contrario posiblemente mi amor se pudra, deforme y decline.  
"Amarte implica estar contigo en los buenos tiempos y en los malos tiempos". Válido cuando se balancean los claroscuros. Furiosamente válido cuando hicimos recíprocas reservas de afecto y solidaridad vital. Tenemos en los bolsillos nuestras pelusas y lo que los otros ponen en ellos. Para dar debemos recibir y a la inversa. Claro, habrá momentos de más uno que de otro, pero la alternancia define la longevidad del sentimiento.
Amar es imperfecto. Amar duele. Amar es renovarse. Amar te dopa. Amar te puede matar. Pero nunca amar es aceptar un ladrillo y aprender a amarlo tal como es.

"Al principio es siempre intenso y luego se equilibra". Brillante. Un pozo de petróleo. Torrente que da paso a un goteo mortal.
A jugar al intenso, que para gotitas está el suero de la terapia.

Lamento que el amor asuste a los oficinistas.
Lamento que el amor distraiga a los aviadores.
Lamento que el amor sea definido por filósofos.
Es que me caen pesadas las definiciones del amor.

Tan llenos de necesidad de certeza, el amor esencialmente nada en las arenas movedizas del qué será mañana. Ahí su magia. Ahí la necesidad del festejo y compromiso con renovar el deseo del otro por uno.
Si amar es firmar una carta de eternidad, me declaro al menos suplente en el equipo de los mortales.
 

Entradas más populares de este blog

El beso que duró dos días

Nota : Esta es una historia que nace en la Calle Billinghurst. 1er Acto: El teatro Fui al teatro de puro compromiso. Odio sacar entradas y luego no ir. No podía tirar la plata y además me sentía casi bien. Entré a cinco minutos de que empiece la función, fui a la fila 19 y ella se sentó al lado mío. Esas pestañas, esas manos, ese cuerpo. Atenta a todo. A todos. Me desafía la deconstrucción pero hay tetas que se sobreponen a eso. En ese momento recuerdo que no voy al baño desde antes de salir de la casa. Como siempre, me meo. Pero decido no ir, ya habrá tiempo. - Hola, ¿este programa es tuyo? - Le dije mientras levantaba el papel del piso donde figuraba mal impreso el elenco y el resto de la información. - Si, ¡gracias! Lo perdí... -Vi que se te cayó, por eso... - ¿Debería darte propina? - Soltó una sonrisa que me pegó una trompada de felicidad. Pero no supe ni siquiera cómo sonreír. Hace tiempo no sé ni por dónde empezar. El viejo modo de hablar con una mujer no me sale, el nuevo no lo...

Las tetas y la siesta

Hay una cierta inocencia en el andar de a pié en la siesta, bajo los paraísos. Existe una baba de olvido inherente a los pasos, el silencio de los espacios inhabitados que propone el horario. La compañía templada de nadie a los costados, la soledad fresca de la inseguridad, asociada al vacío de cuerpos reptando en los márgenes menores del otoño. Hay una absoluta importancia de los Nadies que se unen al trámite del camino. Nadies que configuran el paseo, Nadies que se paran, firmes en cada esquina, para insistir con la hora, el destino, el que será. Eso sí, los Nadies sólo habitan el pasado. El pasado inmediato, nuevo, inodoro. En general, el pasado huele. Huele a flores de perfumes antiguamente de moda. A telas de vestidos arrancados a manotazos. A aliento de rechazos. Huele a bofetadas de mañanas reventadas contra el asfalto de una borrachera injustificada, y a decenas de borracheras con cartel de "completo", como los hoteles con parejas que se aprietan los dedos de los pie...

Vinomancia (1 de 3) - Proceso de Inducción

Para degustar vino no hay condiciones, ni castas, ni temperaturas basales. De hecho, ni siquiera es necesario ser humano.  Pero, y siempre los hay, se requiere un proceso. Esta es la primera parte del proceso de Vinomancia: La inducción. 0 - Seleccionar a los probadores con el mismo criterio con el que uno elegiría con quien salir a caminar por la costa del río un jueves a la tarde. 1 - Realizar el test de aptitud para ver fantasmas y espíritus: es individual, autodidacta y solitario. 2 - Encargar a un tercero -no asistente- la adquisición de los líquidos de las vides. Los mismos deben ser de tres cepas distintas y con etiqueta tapada de manera de hacer indescubrible su identidad de manera anticipada. 3 - Los participantes serán citados con corta anticipación como para evitar que alguno de ellos muera en la víspera, aunque suficiente para ser reemplazado por un homónimo de análogo color de cabello. Esto es indispensable. 4 - El lugar de la cita debe ser, en lo pos...