Cantaste secretos
en voz alta
entre el humo
del último incendio
y las ingentes flores negras
en los dientes del mañana
Supiste de la humedad
del techo de los cuentos
sus manchas
sus monos colgando cabeza abajo
cambiaste las manos
del silencio
por piernas
talladas en madera
paraísos
con sus marionetas
del /autoimpuesto/ desatino
Te sumergiste
en los detallados surcos
del libro de la memoria
hasta que te hallaste
blanca y estéril
quebrando brazos
rompiendo vocales con la lengua
pisando los clavos del adiós
Fuiste canción
cuando canción
es un susto
bien dado
a la muerte
en voz alta
entre el humo
del último incendio
y las ingentes flores negras
en los dientes del mañana
Supiste de la humedad
del techo de los cuentos
sus manchas
sus monos colgando cabeza abajo
cambiaste las manos
del silencio
por piernas
talladas en madera
paraísos
con sus marionetas
del /autoimpuesto/ desatino
Te sumergiste
en los detallados surcos
del libro de la memoria
hasta que te hallaste
blanca y estéril
quebrando brazos
rompiendo vocales con la lengua
pisando los clavos del adiós
Fuiste canción
cuando canción
es un susto
bien dado
a la muerte