Basta con cocer los restos
de anoche
en el caldo de la incertidumbre
y desayunar cada día
en ese jarro descascarado
compañero, afecto a los líquidos
borramemoria
para que el día esterilizado
te reviente el pecho
con las ansias
de no recordar
no saber
no creer
que todo pasado fue mejor
si, al fin, todo pasado fue solo pasado
y todo lo mejor fue tapado
por las gentiles mantas
del olvido
antibiótico
frenético
hermético
que nos reparte cartas
una y otra vez
cada vez que las pestañas
aplauden
contra el flojo
corazón.
Partir la fruta Rasgar el velo Cortar la pierna Meter el dedo Enfriar las nalgas y nafta al fuego Piedras en la cancha Piñas en el juego Poros ahogados Lunas sin vuelos Aviones y agujeros Niños camuflados Vidas sin tinteros Camas con helados Osos en incendios Veneno mal servido Espera o silencio Quiebran caminitos Bondis con tormentos Lluvia ensangrentada Pasos sin acierto Sillas enyesadas Al lado de un no-teléfono Manos enraizadas a biromes rompevientos Lengua seca Lengua muerta Ahogo de tu aliento Manos aceitadas Manos sin los huesos Miércoles malditos Viernes de intento Nadies que te invitan Álguienes con sus cuerpos Lejos se cocinan Cuentos muy bien cuentos Espero que te espero Espero porque es cierto Que te quiero / te muero / te enpielo te entinto / te enjugo me muestro / contigo me cuezo / adentro