Cuando te suelta
la noche
el aliento en la espalda
pesado, húmedo
áspero
dulce, como tarde de adolescente
como roble o ciruelas
- frutas secas y mentiras, también -
caen personas
ruedan, sobre la hierba
vestidas de pavimento
cubierta incólume
impenetrable a primer tacto
frágiles como huérfanos destetados
por dentro/
Cuando lo impredecible
y lo que sin más ocurre
elaboran mecanismos
sofisticados
de intersecciones
donde dos manos son más que diez dedos
deberías
despertar al príncipe
al vampiro
y al santo
y arrearlos a un mismo corral
donde - apresados y al reparo -
duerman una nocturna siesta/
"Es por un rato" explicas mientras los acompañas.
"Es que ando con ganas de ser yo"/
Un jarro con agua, algo para fumar, media botella de vino,
y les cierras la puerta/
Una de esas noches,
quizás no vuelvas/
la noche
el aliento en la espalda
pesado, húmedo
áspero
dulce, como tarde de adolescente
como roble o ciruelas
- frutas secas y mentiras, también -
caen personas
ruedan, sobre la hierba
vestidas de pavimento
cubierta incólume
impenetrable a primer tacto
frágiles como huérfanos destetados
por dentro/
Cuando lo impredecible
y lo que sin más ocurre
elaboran mecanismos
sofisticados
de intersecciones
donde dos manos son más que diez dedos
deberías
despertar al príncipe
al vampiro
y al santo
y arrearlos a un mismo corral
donde - apresados y al reparo -
duerman una nocturna siesta/
"Es por un rato" explicas mientras los acompañas.
"Es que ando con ganas de ser yo"/
Un jarro con agua, algo para fumar, media botella de vino,
y les cierras la puerta/
Una de esas noches,
quizás no vuelvas/