Son las mismas hojas
sobre el cemento
los mismos bordes
que se acomodan
livianos, el viento
Son las mismas
suelas, idénticas
comiéndose el piso
saltando sapos
Las manos, las mismas
tomando otras
en verano
Es la misma estación
es el mismo hermano
son las ganas de querer
que no han cambiado
Es el ruin hierro rojo
es la piel del esclavo
Es el futuro enjuto o pleno o calvo
es el tiempo que no cambia de mano
es el mismo cuerpo
que ama y es amado
Es que somos
lo mismo
En esencia
nada ha cambiado