Desenredar las venas
con las manos
tomar
con los rastros
la ciénaga que esconde
el brote
sutil y ciego
el espacio
sin memoria
tomar las deudas
los soles, las bandas
las tierras, decir
maldecir los días
que no vienen
por venir
sentir las piernas como un par
de ostras
las manos en un bar
los labios sin besar
morir un lunes
un martes revivir
resaca, marea, mareo
estoy aquí, aún y por largo
mirando el brote
entre la basura
andén y coches
sin volver, nada va a volver
nadie va a pedir
las cuentas
los tiempos
la ciencia
las flores
en la tumba
en la mesa
en el vaso
que se quedan
ya sin mi.