Ir al contenido principal

Güeitin

La espera
Espesa, vaporienta, humorosa
El transcurrir
Los minutos secos, duros
Los pies crujientes
Un papel arrugado que escapa al tacto
El dedo en la pata de la mesa
Las uñas en el vidrio
La boca que mastica sus propios cueros
La espera
Llena de horas sin uso
Zapatos quietos
La sábana dura como cemento
Los ojos como esponjas enjugadas de sangre
El teléfono como veneno
Las piernas con el peso del aún no
Aún no es tiempo de las manos en los pechos
Es el tiempo de la espera
Crudo ruin malandra mentiroso confuso quieto infinito
La urgencia de la espera
El discurso interminable de los monstruos
El temible jardín interior
La nada al mando
El ruido en la cabeza / la panza / el sexo
La espera de vos
Tan húmeda
Inevitable
Ruidosamente muda
Deseosa
Infierno
Guarda
Aviva
Prepara
Grita
Fantasea
Se queda hasta
Que llegues

Entradas más populares de este blog

El beso que duró dos días

Nota : Esta es una historia que nace en la Calle Billinghurst. 1er Acto: El teatro Fui al teatro de puro compromiso. Odio sacar entradas y luego no ir. No podía tirar la plata y además me sentía casi bien. Entré a cinco minutos de que empiece la función, fui a la fila 19 y ella se sentó al lado mío. Esas pestañas, esas manos, ese cuerpo. Atenta a todo. A todos. Me desafía la deconstrucción pero hay tetas que se sobreponen a eso. En ese momento recuerdo que no voy al baño desde antes de salir de la casa. Como siempre, me meo. Pero decido no ir, ya habrá tiempo. - Hola, ¿este programa es tuyo? - Le dije mientras levantaba el papel del piso donde figuraba mal impreso el elenco y el resto de la información. - Si, ¡gracias! Lo perdí... -Vi que se te cayó, por eso... - ¿Debería darte propina? - Soltó una sonrisa que me pegó una trompada de felicidad. Pero no supe ni siquiera cómo sonreír. Hace tiempo no sé ni por dónde empezar. El viejo modo de hablar con una mujer no me sale, el nuevo no lo...

Vinomancia (1 de 3) - Proceso de Inducción

Para degustar vino no hay condiciones, ni castas, ni temperaturas basales. De hecho, ni siquiera es necesario ser humano.  Pero, y siempre los hay, se requiere un proceso. Esta es la primera parte del proceso de Vinomancia: La inducción. 0 - Seleccionar a los probadores con el mismo criterio con el que uno elegiría con quien salir a caminar por la costa del río un jueves a la tarde. 1 - Realizar el test de aptitud para ver fantasmas y espíritus: es individual, autodidacta y solitario. 2 - Encargar a un tercero -no asistente- la adquisición de los líquidos de las vides. Los mismos deben ser de tres cepas distintas y con etiqueta tapada de manera de hacer indescubrible su identidad de manera anticipada. 3 - Los participantes serán citados con corta anticipación como para evitar que alguno de ellos muera en la víspera, aunque suficiente para ser reemplazado por un homónimo de análogo color de cabello. Esto es indispensable. 4 - El lugar de la cita debe ser, en lo pos...

La banda sonora de las cero horas

Apenas las once y cincuenta y nueve de la noche en el departamento de Avenida Santa Fe. Humedad como para pegar las hojas de un libro sin mucho esfuerzo. Las manos nunca se sienten secas. Cero horas. Los sonidos de la noche empiezan a reverberar como en un sótano. Una gota tras otra gota tras otra gota así, en serie, sobre la chapa del aire acondicionado en la ventana de mi habitación. Las manos sobre los tambores de una comparsa que despide el carnaval. Frenéticos con la despedida. Imagino el vapor de las bocas y la transpiración sobre los parches. Con aliento a tres días de carnaval, se oye a las gargantas de la murga raspando sus últimas cuerdas. La intermitencia del motor de la heladera. Metrónomo antibacterial. Un chispazo del encendido eléctrico de la cocina que falla hace días y que declaró su independencia. Sigo pensando que algún espectro intenta encenderla para que todo explote. Otra gota sobre la chapa del aire y Avenida Santa Fe en la noche. Con su ruido de panza de colecti...