Cuando se caen a pedazos
las paredes,
en el tránsito al piso
de sus escombros
hay algunas flores / de colores
que en el aire
explotan en semillas / se montan en abejas
y lamen los pies del miedo
Cuando se caen a pedazos las paredes,
de esos mismos escombros / volando,
brota agua entre sus moléculas de uranio
y se encauza en un río de gritos
desesperados / desahuciados,
entusiasmados también,
calientes también,
y paren un ternero tierno
y malvado / que espera
vernos llorando
porque no nos vemos
Cuando se caen a pedazos las paredes
levanta la mano un calendario
de metal y reclama / frenético
el tiempo de él / no el de nosotros,
su tiempo de vida / no el de nosotros,
y yo lo corro con una rama de eucalipto
porque eso tengo en el jardín
donde estuviste la última vez
conmigo, bebiendo té / nos
se asusta / me enfrenta:
“¿pero qué te metes donde el tiempo
no existe?”
calendario cagón,
que acá estamos los que disolvemos
la cronología / a chutazos,
a patadas,
a letras malparidas
y largas esperas
que nunca
van a terminar.
las paredes,
en el tránsito al piso
de sus escombros
hay algunas flores / de colores
que en el aire
explotan en semillas / se montan en abejas
y lamen los pies del miedo
Cuando se caen a pedazos las paredes,
de esos mismos escombros / volando,
brota agua entre sus moléculas de uranio
y se encauza en un río de gritos
desesperados / desahuciados,
entusiasmados también,
calientes también,
y paren un ternero tierno
y malvado / que espera
vernos llorando
porque no nos vemos
Cuando se caen a pedazos las paredes
levanta la mano un calendario
de metal y reclama / frenético
el tiempo de él / no el de nosotros,
su tiempo de vida / no el de nosotros,
y yo lo corro con una rama de eucalipto
porque eso tengo en el jardín
donde estuviste la última vez
conmigo, bebiendo té / nos
se asusta / me enfrenta:
“¿pero qué te metes donde el tiempo
no existe?”
calendario cagón,
que acá estamos los que disolvemos
la cronología / a chutazos,
a patadas,
a letras malparidas
y largas esperas
que nunca
van a terminar.