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Un autobus lleno de extraños

Algunas cosas son como vos
Agua, durazno, carne y miel /
Otras no / pero
Piedra, noche, sal y adiós /

Ciertas tardes son sin vos
como un autobús lleno de extraños
con perfume a nadie cercano
huellas de quien no vino
gritos a cuenta de abrazos adeudados /

Hay espacios que te esperan donde no puedes quedarte
bocas que te ansían donde no puedes alojarte
piernas que se estrechan y no pueden caminarte
presagios que se despedazan cuando no pueden presentirte
mañanas que oscurecen en la víspera del no saberte /

Ciertas noches son sin vos /
un puñado de bienvenidas / ajenas
me revienta el estómago
y no puedo escuchar
si es que piensas
en un aún /
en un no vuelvo /
en un no se cómo /
o en salir corriendo a encontrar paz / 
en otro futuro
donde seas 
tu propia actriz
protagónica
y unipersonal.

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Irse

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Salvate

Salvarse no tiene valor ni es un destino preferible a la condena / como - hoy - no lo es el paraíso por sobre el infierno ni tus palabras ante tus silencios / Salvarse - a veces - es un somnífero que la condena va a reventar  con patadas de vigilia alternándose el mando entre ojos abiertos y sueños tormenta / acordando treguas y - por momentos - confundiéndose de manera tan blanda jugosa indigna entre ellos que los sueños  diluirán la vigilia y las tormentas anidarán  en el pecho  supurando en los huecos inertes del recuerdo una nueva substancia llamada indulgencia / tan cómoda y portátil como un rosario una biblia la mala memoria  o el miedo  a amar //